Con la subida de las temperaturas, nuestros pies están más expuestos al sol y caminamos más descalzos. Es importante proteger nuestros pies todo el año, pero especialmente cuando llega el verano, para prevenir la sequedad y evitar la aparición de ampollas. En esta época nuestros pies pueden sufrir algunos problemas por el calzado o el exceso de sudoración. Si utilizamos un calzado inadecuado puede ocasionar ampollas y sequedad, ya que se producen por la fricción del calzado y el recalentamiento del pie.
¿Cuál es el calzado adecuado?
Es aconsejable escoger un buen calzado para evitar la sudoración excesiva del pie y la sequedad. Para prevenir estos problemas en los pies, debemos tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
–Calzado flexible: es importante utilizar un calzado flexible y que se ajuste al pie, pero sin comprimirlo, para evitar callosidades.
–Transpirable: lo mejor es utilizar un buen calzado y que facilite la transpiración del pie.
–No tenga costuras: es fundamental que no tenga costuras y ribetes en el interior, para evitar la fricción en los dedos.
¿Para qué sirve una pedicura médica o quiropodia?
Es importante escoger los mejores zapatos, pero también recurrir a la pedicura médica. En esta sesión, el podólogo elimina las callosidades, talones agrietados o uñas encarnadas. En la pedicura médica se utiliza el bisturí, pero no el agua, porque si la piel se moja se reblandece toda la dermis y es más difícil trabajar con el bisturí. Es recomendable acudir al podólogo antes y después del verano. El Colegio Oficial de Podólogos de Castilla-La Mancha explica que una quiropodia es un tratamiento podológico que se realiza para eliminar callosidades y alteraciones en las uñas de los pies, y su objetivo es evitar que estos problemas aumenten su gravedad con el tiempo.
En verano es habitual sufrir callosidades por la sequedad en los pies y el calzado. Y por eso, es importante acudir al podólogo y determinar el tipo de callo y su tratamiento. Este experto realiza una revisión exhaustiva y elimina esa acumulación de células muertas (queratinocitos) mediante la técnica de la quiropodia.
Los beneficios de la pedicura médica
Los podólogos de clínica Icoa, expertos en salud del pie y en el estudio biomecánico de la pisada, nos explican los beneficios principales de la pedicura médica:
–Detecta patologías: el podólogo puede detectar cualquier tipo de patología que se pueda producir en los pies.
–Elimina callosidades: con este tipo de pedicura el podólogo consigue un resultado mejor, por el uso del bisturí y motores especializados, especialmente a la hora de tratar callosidades y sequedad.
–Consejos: el especialista nos dará consejos de salud personalizados, recomendando que hidratemos los pies, usemos un calzado correcto y cortemos de forma recta las uñas para prevenir problemas.
Consejos que debemos seguir después de la pedicura médica
Después de la pedicura médica, es aconsejable seguir las siguientes recomendaciones:
–Hidratación: Es importante mantener la piel del pie suficientemente hidratada, independientemente del grupo de edad al que se pertenezca. Es fundamental que nos hidratemos los pies, porque la crema hidratante retrasa la aparición de sequedad y reduce la posibilidad de tener ampollas. Se recomienda aplicar una crema hidratante que tenga en su formulación una parte de urea, prestando especial atención a la zona de entre los dedos. Pero no es aconsejable usarla cuando nos calcemos, porque el pie suda más.
–Escoger un buen calzado: es fundamental un calzado que permita que el pie transpire, para evitar la sequedad y ampollas. Es aconsejable escoger un buen calzado para evitar la sudoración excesiva del pie, pero si queremos llevar sandalias, lo mejor es optar por un diseño con pulsera que sujete el tobillo.
–Utilizar un antitranspirante en spray o en polvo: si nuestros pies sudan mucho con los zapatos, podemos utilizar un antitranspirante en spray o en polvo, para evitar ampollas y callosidades.
–Usar protección solar: debemos aplicar crema en el dorso del pie y de los dedos, para evitar sequedad en esas zonas y prevenir quemaduras.
–Secar muy bien: es importante secar muy bien los pies después de la ducha o baño y usar algún producto que regule el exceso de transpiración.
–Evitar los calcetines: no es aconsejable ponernos los calcetines cuando los pies siguen húmedos.
Con la subida de las temperaturas, nuestros pies están más expuestos al sol y al salitre, pero es importante tener en cuenta las recomendaciones anteriores para evitar la sequedad y aparición de ampollas. Lo mejor es acudir a un podólogo con experiencia para que realice una revisión exhaustiva de los pies y una quiropodia.