Siete imprescindibles para la montaña

Los deportes en la naturaleza están en auge. Y por supuesto aquellos que practicamos en la montaña. Este entorno natural se ha convertido en el contrapunto perfecto de nuestra vida en la ciudad. Te comentamos siete cosas que debes llevar, sí o sí, cuando vayas a practicar deporte en la montaña.

Aire limpio, paisajes impresionantes, recarga de energía, sensación de libertad… Estas son algunas de las razones que hacen que para la mayoría de nosotros, la montaña nos resulte tan atractiva.

Otra ventaja es la gran variedad de actividades deportivas que podemos practicar allí. Deportes que se adaptan a nuestro nivel físico y a la adrenalina que queramos gastar. Podemos desde simplemente practicar senderismo hasta atrevernos con la escalada o el descenso de barrancos.

Sea cual sea nuestra opción, y más si no conocemos el lugar, siempre es conveniente que vayamos acompañados por un guía que conozca la zona y que se maneje en la disciplina que queremos practicar.

Décadas atrás, en la que la mayoría de la población vivía en los pueblos, adentrarse en la montaña era una actividad habitual. Aún así, entrañaba sus riesgos. Si no eras pastor, leñador, guarda forestal o algún oficio parecido, era fácil perderse en el campo. Hoy, que la gran mayoría de la población vivimos en la ciudad, la montaña, por mucho que nos seduzca, nos es un medio ajeno.

Debemos ir preparados en todos los aspectos. No es recomendable que los deportes de montaña los hagamos solos. Siempre es más seguro y reconfortante practicarlos con alguien que comparta nuestras aficiones. Y desde luego, debemos ir equipados adecuadamente. De eso te voy a hablar en este artículo. Estas son 7 cosas que debes llevar contigo si vas a practicar deporte en la montaña.

El calzado de montaña.

El calzado es un punto básico. Es lo que nos va a proporcionar seguridad al movernos por el entorno natural. Con un calzado adecuado no solo vamos a caminar más cómodos, también podemos prevenir muchas lesiones.

En el calzado de montaña, la suela es, desde mi punto de vista, el elemento más importante. Debe ofrecer un agarre firme para evitar resbalones y estar preparada para soportar el desgaste que producen los caminos de piedras, la tierra suelta y las superficies húmedas. Por eso, lo habitual es que esté fabricada en goma o caucho resistente, con un dibujo profundo que facilite la tracción y el agarre al terreno.

La estabilidad del pie es otro aspecto clave. Un buen diseño debe mantener el pie bien sujeto, evitando movimientos bruscos y torceduras al pisar mal. En este sentido, las botas suelen ser más recomendables que las zapatillas deportivas, ya que cubren el tobillo y ayudan a mantenerlo alineado, reduciendo el riesgo de torceduras.

Es importante prestar atención a los materiales. El calzado debe ser impermeable para proteger el pie de la humedad, pero al mismo tiempo transpirable para evitar la acumulación de sudor. Tradicionalmente, la piel ha sido una de las mejores opciones para el calzado de montaña. Sin embargo, hoy en día existen tejidos sintéticos que combinan impermeabilidad y flexibilidad, adaptándose con mayor rapidez al pie y aligerando el peso.

Unas buenas botas de montaña deben resultar cómodas y no excesivamente pesadas. Deben tener un interior acolchado, sin costuras gruesas y  que nos permita caminar durante horas sin causarnos molestias.

Ropa por capas.

El blog Forum Sport nos dice que si queremos practicar deporte en la montaña debemos ir vestidos por capas. De esta manera nos adaptaremos mejor a las condiciones climatológicas y a los cambios de temperatura durante la travesía. En concreto, nos habla de 3 capas. Son estas:

  • Primera capa. Segunda piel. Esta es la ropa que pega directamente al cuerpo. La camiseta, los calcetines y la ropa interior. Su principal función es recoger el sudor y evacuarlo, para evitar que se forme humedad. Por esta razón esta ropa no debe ser de algodón, ya que este material se empapa. El poliéster y la lana merina son los tejidos más utilizados en la fabricación de estas prendas.
  • Segunda capa. Retención del calor. La función de esta ropa es crear una barrera aislante que preserve la temperatura del cuerpo en relación al ambiente de la montaña. Cuanto más gruesa sea la prenda más aire puede retener y más abrigo nos proporcionará. Los forros polares, los tejidos térmicos, el poliéster y el propileno son las fibras más empleadas en pantalones, jerséis y chalecos que utilizamos para esta capa.
  • Tercera capa. Protección contra los elementos. Esta última capa debe ser ante todo impermeable, resistente al viento y ligera, para que no limite nuestros movimientos. Nos estamos refiriendo a prendas como chubasqueros, anoraks y cortavientos. Deben evitar que la humedad y el agua nos cale, ya que si esto sucede, nuestra temperatura corporal desciende con rapidez.

Mochila ergonómica.

Cuando nos movemos por la montaña, llevamos todas nuestras pertenencias encima. Principalmente en la mochila. Por esta razón, este elemento debe ser cómodo, no causarnos molestias inadecuadas, ni acrecentar el cansancio.

La mochila de montaña debe repartir el peso por la espalda, principalmente en la cadera, donde ha de descargar el 70% y en los hombros (un 20%). Debe incluir tirantes acolchados, para que nos se nos claven en la piel, y correas de seguridad, para que no se mueva. Una mochila que baila mientras andamos nos cansa más.

El blog Montaña Segura señala que las mochilas de montaña están diseñadas por tallas, atendiendo a la altura y la constitución física del usuario. Al comprar o utilizar una mochila ergonómica debemos tener en cuenta la capacidad, el bastidor, el cinturón lumbar, las hombreras y la talla de la espalda.

No es como comprar una mochila para llevar el tupper al trabajo. Para hacer deporte en la naturaleza, cualquier mochila no nos sirve. Debemos probarla antes de llevárnosla. Debemos asegurarnos de que la correa de seguridad, en caso de que la tenga, nos abroche a la altura del pecho y de que el cinturón lumbar se nos ajuste en la cintura.

El material y el peso son otros aspectos que debemos valorar. La mochila debe ser ligera, pero a la vez resistente. Fabricada con un material impermeable que proteja el interior del agua y la humedad.

En cuanto a la capacidad, si lo que vamos a hacer es una actividad de unas pocas horas o pasar un día en la montaña, con una mochila con una capacidad de 20 o 30 litros es suficiente. Si en nuestra expedición vamos a durar 2 o 3 días, debemos plantearnos llevar una mochila de 35 o 50 litros. Para excursiones más largas es recomendable utilizar mochilas más grandes.

Agua y alimentación energética.

El agua y la alimentación es primordial, pero debemos tener en cuenta de que no debe ocupar mucho espacio, no nos debe pesar y nos debe aportar la energía necesaria para afrontar la actividad deportiva.

Respecto al agua es conveniente que llevemos con nosotros una cantimplora a mano que sea capaz de conservar el agua fresca el mayor tiempo posible.

La alimentación debe aportarnos los nutrientes suficientes para mantener la energía durante la ruta. En este sentido debemos proveernos de alimentos ligeros, que ocupen poco espacio, pero que tengan un alto contenido calórico de asimilación rápida.

Un buen recurso es llevar con nosotros un surtido de frutos secos y/o fruta deshidratada. Los frutos secos, mejor que sean crudos o tostados y que no contengan sal añadida, para que no nos den sed. Las almendras crudas, las nueces peladas y los anacardos son algunas de las mejores opciones.

Las barritas energéticas son una alternativa a tener en cuenta. Están diseñadas para aportarnos los hidratos de carbono que demanda nuestro cuerpo durante el ejercicio.

Si vamos a comer en mitad del camino, podemos plantearnos llevar alguna lata de pescado, queso, pan, embutido o sándwiches hechos. La idea es no tener que cocinar y evitar hacer fuego, en la medida de lo posible.

Sistema de comunicación.

Cuando nos disponemos a hacer una expedición en la montaña debemos estar comunicados, para afrontar cualquier emergencia que nos pueda surgir. Este es un asunto de capital importancia, que siempre debemos tener en cuenta, aunque la actividad la hagamos en grupo.

Uno podría pensar que con llevar el móvil a tope de batería debería ser suficiente. Sin embargo, debemos tener en cuenta que en la mayoría de los espacios naturales no tenemos cobertura. Llevar un walkie talkie de montaña es la mejor opción. Nos permite comunicarnos con el resto del mundo allá donde el móvil no está operativo.

Un walkie talkie es una estación compacta de radio. Es emisor y receptor al mismo tiempo. Los especialistas de Ondamanía, una tienda online especializada en radiocomunicación, insisten en que para hacer actividad en la montaña el walkie talkie debe estar sincronizado en la frecuencia 146-145 MHZ, en el sub-tono 123 HZ. Es la frecuencia que utilizan los montañeros.

De esta manera, si nos perdemos o surge cualquier problema, podemos conectar con otro montañero o con los puntos de control de seguridad de los espacios naturales. Esta frecuencia nos permite, además, recibir información sobre el estado meteorológico y alternativas para realizar una ruta.

El walkie talkie de montaña debe tener el canal 7-7. Un canal que nos comunica directamente con protección civil y con los servicios de emergencia y un botón de emergencia SOS.

Por suerte, muchos de los walkie talkies que se utilizan para actividades deportivas en la naturaleza tienen estos elementos sintonizados de serie. Algo que nos facilita mucho las facilita mucho las cosas en una situación delicada.

Botiquín básico.

El botiquín es otra de las cosas que no nos puede faltar cuando salimos al campo a hacer deporte. Durante la actividad podemos sufrir pequeños accidentes o lesiones que tienen fácil solución si llevamos los fármacos adecuados. No debemos olvidar que ante cualquier percance, la asistencia sanitaria puede tardar horas e, incluso,  días en localizarnos, llegar y atendernos. Por lo que si precisamos de ella, hasta que llegue, debemos valernos por nuestros propios medios.

El botiquín debe ser completo y adaptado a la actividad que vamos a realizar, pero ha de ocupar poco espacio. Todos los fármacos y consumibles sanitarios que llevemos con nosotros deben estar guardados juntos en un neceser o una pequeña caja, que guardaremos en el interior de la mochila, de manera que podamos localizarla en poco tiempo.

La Fundación I.O. en su página web nos ofrece una serie de consejos para preparar el botiquín que debemos llevar con nosotros para practicar deporte en la montaña y trekking.

Algunos de los fármacos que no debemos olvidar es un blíster o caja de paracetamol, mono-dosis de suero fisiológico (o cualquier descongestionante nasal), un blíster de anti-acido (como puede ser el Almax),  una tableta de metrocloprmida 10 mg (para cortar las nauseas), pomadas desinfectantes para los ojos y para la piel, un frasco de desinfectante yodado, una caja pequeña de toallitas, varias vendas, esparadrapo, 1 pinza pequeña, unas tijeras y una caja de tiritas.

Protección.

Un día entero en la montaña, si no vamos protegidos, nos puede causar insolación, quemaduras en la piel o picaduras de insectos.

Un producto que debemos llevar con nosotros y aplicárnoslo antes de iniciar la excursión es la crema protectora solar, preferiblemente, de factor 50 + y reponerla cada dos horas en la cara, la nuca, las manos y las partes del cuerpo que llevemos al descubierto.

Cuando vamos a la montaña debemos llevar una gorra de visera, que nos de sombra en la cara, así como unas gafas de sol que nos protejan la vista.

Llevar un tubo de bálsamo de labios o una barra de cacao labial tampoco nos viene mal. Prevenimos que nuestros labios se resequen y se agrieten por la acción del viento y del sol.

Si el lugar al que nos dirigimos hay mucha humedad o una alta concentración de insectos que producen picaduras, como los mosquitos es conveniente añadir a nuestro kit un bote de crema repelente para insectos y una pomada tipo betadine que nos ayudará a desinfectar las heridas y acelerará la cicatrización de las picaduras.

Si hablas con un experto es probable que te recomiende alguna cosa más que a nosotros se nos ha pasado por alto, pero digamos, que estos son los imprescindibles para hacer deporte en la montaña.

 

Comparte

Facebook
WhatsApp
LinkedIn
Reddit

Tendencias

¿És necesaria educación para ser político?

La política, esa arena en la que se deciden los destinos colectivos de millones de personas, ha sido históricamente una actividad que genera debate no solo por sus resultados, sino también por quienes la ejercen. A menudo, la

La importancia de la arquitectura en la sociedad actual

La arquitectura ha sido, desde tiempos inmemoriales, un reflejo de la cultura, las aspiraciones y los valores de cada sociedad. En la actualidad, esta disciplina trasciende la simple construcción de edificios; su influencia abarca aspectos sociales, económicos, culturales

La lotería como evento social

La lotería, más allá de su dimensión económica o matemática, ha adquirido en muchas sociedades un papel profundamente social. No se trata únicamente de un sistema de reparto de premios basado en el azar, sino de un fenómeno

Más articulos relacionados

La lotería como evento social

La lotería, más allá de su dimensión económica o matemática, ha adquirido en muchas sociedades un papel profundamente social. No se trata únicamente de un sistema de reparto de premios

Mitos de despedidas de solteros

¿Tú no te imaginas una fiesta privada en tu casa, con  femeninas (o masculinos, que también lo hay por todas partes), haciendo bailes sensuales de salón, quitándoselo todo, y haciendo