Comprar y vender inmuebles no es tan fácil. Sin entrar en el panorama actual donde la vivienda se ha convertido en un imposible para muchos, las agencias inmobiliarias, juegan un papel esencial para el desarrollo del sector. Este tipo de empresas, requieren como cualquier otro negocio, contar con una excelente planificación de objetivos, claros y realistas. No se trata de rentabilizar el negocio, igualmente hay que pretender alcanzar la durabilidad en el tiempo y dentro del mercado inmobiliario.
La gestión inmobiliaria consiste en ofrecer a los clientes, los servicios relacionados con todo tipo de operaciones inmobiliarias. Tanto si se trata de hacerlo desde el punto de vista de los propietarios y sus necesidades, como desde el de los posibles compradores o futuros inquilinos.
Lo más frecuente es que las mismas agencias, pongan en contacto a las partes interesadas en los trámites de compraventa o alquiler de inmuebles. Además de proporcionar a los clientes el asesoramiento y acompañamiento necesario de principio a fin, incluyendo pasos legales. En otras palabras, una buena gestión inmobiliaria, incluye todo el proceso de intermediación en lo relativo a los inmuebles, desde la captación del cliente hasta el cierre de la operación.
Para la mayoría, parece estar muy clara la función de una agencia inmobiliaria, aunque lo cierto es que nos quedamos en la superficie y, realmente, no sabemos todas las acciones que realiza o su campo de actuación. Por lo general se puede definir su labor como la asesoría o la parte intermediaria que, facilita la venta, compra o alquiler de un inmueble. No obstante, vamos a aprovechar este artículo para conocer más a fondo, como se gesta una inmobiliaria y lo que puede hacer por sus clientes.
Organizando la agencia
Aquellos que se dedican o quieran dedicarse al sector inmobiliario, deben saber cómo se organiza una agencia para que se convierta en un negocio rentable y de éxito. Algo que saben bien en VIP House, agencia inmobiliaria con dilatada experiencia, es que hay que trabajar con los objetivos claros pero con perspectiva. Es decir, tener un rumbo definido pero poder abordarlo desde diferentes ángulos.
Para definir la línea del negocio, es fundamental responderse a algunas cuestiones como cuál es el objetivo de la agencia o cómo hacer que el equipo funcione. Es esencial definir algunas metas para que las estrategias a ejecutar giren en torno a ellas. Por ejemplo, el mercado en el que trabajar, los sectores de la población a quien te diriges… así como lo que marca la diferencia con otras agencias. Existen metas más estables a largo plazo, por lo que conviene ponerse objetivos más concretos a corto plazo.
Hacer que el equipo funcione, requiere establecer una buena estrategia de comunicación interna y obtener las herramientas necesarias, para que se produzca una gestión laboral fluida. Una buena coordinación entre departamentos, ahorrar tiempo y minimizar errores son algunos de los factores clave que marcan la diferencia. Invertir en formación continua, fomentar los lazos entre los miembros del equipo y hacer que trabajen coordinados y sigan las mismas pautas en base a la política de empresa.
Plantearse la mejor forma de organizar las tareas para lograr los objetivos, es igualmente esencial. Conseguir los objetivos requiere que sean comunicados claramente al equipo, para organizarlo de manera que se centren los esfuerzos en la dirección correcta. Planificar y establecer un programa de incentivos, coordinar los diferentes departamentos… son algunos de esos aspectos que hay que contemplar. Repartir de forma justa y realista la carga de trabajo, premiar los buenos resultados y fomentar la autonomía, es esencial para que el equipo alcance las metas.
Para llegar al público objetivo, se debe disponer de un área de comunicación externa y marketing. Algo básico dentro de cualquier empresa que, dentro del sector inmobiliario, no deja de ser importante. Contar con una buena imagen corporativa, página web, redes sociales, estrategia publicitaria, etc. Las campañas deben centrarse en dirigirse a sectores concretos: si se trata de inmuebles de lujo, dirigirlas a ese grupo de la población, si es vivienda joven, centrarse en ese grupo.
A la hora de llevar una buena gestión de la empresa, lo mejor en los tiempos que corren, es disponer de un buen software inmobiliario que permite automatizar procesos y ahorrar tiempo y dinero. Estos programas, facilitan a los agentes la organización, evita errores y mejora el trato con el cliente, más fluido y cuidado. Las operaciones que se mejoran con este tipo de programas son muchas, puesto que vienen dotados de herramientas que incluyen la gestión de la agenda y citas, la comunicación con el cliente, la presentación de los inmuebles de forma profesional, creación de una base de datos…
Con esto se permite mejorar la productividad de los agentes y, por supuesto, la propia agencia. Se reduce el riesgo de cometer errores, perder información relevante y, a su vez, proporciona una foto realista del negocio.
Funciones básicas de una agencia
Si nos ceñimos a la definición que ofrece la Real Academia Española de la Lengua, una agencia inmobiliaria es aquella que se dedica a la compra y alquiler de inmuebles como pisos, casas, apartamentos, locales y oficinas. Lo que viene siendo un mediador entre comprador y vendedor o arrendador y arrendatario.
No obstante, una agencia inmobiliaria hace algunas cosas más, como asesorar a los clientes, ayudarles en ciertas gestiones o buscar el inmueble por ellos. Los servicios de gestión que brinda una agencia son los que vienen a continuación:
- Captación de clientes, para mantener una cartera de inmuebles amplia y variada. Los agentes inmobiliarios no solo esperan a que lleguen los interesados, se mantienen al día en lo que a zonas con mayor demanda respecta y tantea las viviendas potenciales para alquiler o venta.
- Comercialización, con la intención de obtener el mejor acuerdo de alquiler o venta. La agencia se asegura de que el inmueble esté preparado, y lo ofrece en portales especializados, su propia web…
- Tras finalizar el contrato, se encargan de que todo esté en orden y gestionan lo necesario para la formalización de la compraventa o arrendamiento.
A la hora de comprar o alquilar un inmueble, no es estrictamente necesario contar con una agencia inmobiliaria. Sus servicios no son obligados pero si necesarios. La intervención de una inmobiliaria a la hora de buscar u ofertar un inmueble, resulta cada vez más importante. Confiar en estos profesionales, proporciona mayor tranquilidad a los clientes, ahorra tiempo y quebraderos de cabeza, puesto que se ocupa de realizar todos los trámites necesarios en cada caso.
Para administrar una agencia inmobiliaria, se deben tener en cuenta algunos factores, como la coordinación del equipo. Cada departamento de la agencia y cada trabajador, forma parte de un engranaje que debe funcionar de manera coordinada. Es importante que cada componente del equipo conozca su función dentro de la agencia. Las reuniones del equipo, los programas de organización de tareas y una buena comunicación, son de gran ayuda para que la gestión del equipo sea acertada.
Aprovechar las nuevas tecnologías, como ya hemos comentado, permite ahorrar tiempo, por lo que resulta de gran importancia su uso y aplicación. Automatizar procesos, generar bases de datos y analizar la información, permite sacar conclusiones y avanzar en la dirección correcta. A su vez, esto permite redefinir continuamente la estrategia de la agencia y conseguiré que el equipo de trabajo dedique el tiempo a las tareas de mayor importancia.
Contar con agendas digitalizadas y accesibles a través de cualquier dispositivo, reduce los errores. Dispone de bases de datos de cada cliente, sin duplicar, crea sistemas de alerta evitando retrasos e incumplimientos, permite programar y automatizar las gestiones… Con lo que se lleva a cabo una mejor gestión y administración de la agencia.
Antes de concluir, citar el uso de la realidad virtual y aumentada que hacen las agencias inmobiliarias, para promocionar inmuebles sin que los clientes, tengan que desplazarse. Este tipo de tecnología se ha convertido en un gran aliado de las inmobiliarias. Gracias a ella, un potencial comprador, puede conocer el inmueble sin tener que ir físicamente al mismo. Lo que permite que se haga una idea del espacio, su funcionalidad o las posibilidades que ofrece. De gran utilidad cuando se trata de inmuebles que están en otra ciudad. Además que es posible aplicar esta tecnología a los proyectos que todavía se encuentran en fase de construcción.
Otra de las herramientas de las que se valen los agentes, es el chatbot que permite una mayor fluidez en el momento de comunicarse con los clientes. Al incorporar un asistente virtual en la web, la agencia es capaz de responder a las preguntas más frecuentes de los clientes, recopilar información, etc. En este caso, los agentes pueden centrarse en el contacto directo.
Poco más podemos añadir respecto a la gestión inmobiliaria y de la propia agencia. Más allá de comercializar inmuebles, las agencias inmobiliarias, proporcionar varios servicios relacionados. Siendo la tranquilidad que proporcionan a los clientes, el mejor de todos. Se ocupan de todos los trámites, mientras el cliente, solo tiene que decidir que inmueble quiere o si quiere vender el que ya tiene. Para gestionar bien el negocio, solo hay que tener en cuenta lo expuesto en este artículo, ahora que ya conocemos algo más sobre las agencias y su gestión o la gestión que hacen.