La realidad económica de nuestro país es una de las cosas que copa cada día los informativos de televisión, de radio y las páginas de los periódicos, así como publicaciones de redes sociales de todo tipo. Muchas veces, nos agobia saber cosas sobre este tema porque ya sabemos que hablar de economía es hacerlo muchas veces de inestabilidad. Y está claro que eso no nos viene bien para mantener la calma. Desde luego, no cabe la menor duda de que la economía es algo que forma parte de la vida diaria de las personas y que va a determinar nuestras expectativas de cara al futuro tanto a corto como a largo plazo.
¿Cuál es la posición de España en la economía mundial? Pues lo cierto es que hay que hablar largo y tendido sobre este tema. Podríamos decir que España es un país importante para la economía mundial, pero que no es un país de primer nivel en lo que tiene que ver con esto. No somos Estados Unidos, ni Alemania, ni Japón. Pero tampoco somos un país que pase desapercibido en este sentido. Y hemos crecido mucho desde la crisis económica que comenzó en el año 2007 e incluso desde una crisis del coronavirus que derivó en una crisis económica que nos dejó con una mano delante y otra detrás.
Siempre decimos que, para comentar cómo se encuentra económicamente un país en el mundo, tenemos que atender cuál es la cantidad de exportaciones que realiza a lo largo de un año. Creemos que este es el mejor barómetro de todos y, de hecho, muchos de los países que más exportan son los que mejor situados están en este sentido. Valga como ejemplo el de China, que es uno de los países del mundo que más exportaciones tiene y que se ha ganado, por derecho propio, a tener una posición económica más que respetable y privilegiada en el conjunto del planeta. Y, desde luego, eso ha venido para quedarse.
Sabiendo eso, tenemos que pasar a hablar de los datos. ¿Cuál es el volumen de exportaciones de nuestro país en la actualidad? Hemos echado un vistazo a los datos que nos proporcionan desde la web de La Moncloa y que indican que las exportaciones españolas alcanzan su máximo histórico en octubre, con 36.433 millones de euros, algo que evidencia un crecimiento del 3’3% interanual. Se trata de un crecimiento bastante interesante y que deja claro que estamos en una posición cada vez mejor. Hablamos del mes de octubre, pero es que en el acumulado del año también había espacio para un récord con 324.773 millones de euros.
Hay que tener clara una cosa: podemos estar hablando de buenos datos en lo que tiene que ver con las exportaciones, pero esto no solo depende de que las empresas españolas tengan un buen producto y que haya espacio para ellas en otros mercados. Hay una herramienta de la que tenemos que hablar en este punto y que no es otra que la del transporte de mercancías, que es básica para que todo lo que tenga que ver con vender o comprar en el extranjero funcione exactamente en los términos que queremos. Y es por ahí por donde queremos redirigir este artículo a partir de este preciso momento.
Los transportes de mercancías constituyen el principal nexo de unión entre las empresas que compran y las que venden, con independencia que se encuentren dentro del mismo país o no. Hay muchos negocios que cuentan con su propia flota de vehículos y que pueden moverlas para entregar todo aquello que les haya sido solicitado, pero muchas otras empresas (por lo general, pequeñas o medianas) no disponen de esas flotas y tienen que tirar de agencias. Sea como sea, el caso es que el servicio de entrega de mercancías tiene que ser fiable porque, de lo contrario, el producto se puede resentir y que la empresa que sea cliente deje de confiar en la que sea proveedora.
La necesidad de las empresas de nuestro país al respecto de entregar mercancías en el extranjero ha crecido de una manera exponencial. Dicen desde Trasportes Internacionales, empresa dedicada a este tipo de actividad y que ofrece opciones para transportar las mercancías por tierra, mar y aire, que en España se sigue demandando de manera mayoritaria todo lo que tiene que ver con el transporte por carretera. Eso es debido a que buena parte de nuestros clientes son países cercanos y que cuentan con buenos accesos por carretera, como son los casos de Portugal, Francia o Alemania. También ha crecido el aéreo, principalmente gracias a que Estados Unidos y China confían bastante en muchos de nuestros productos.
Que países como los que hemos mencionado en el párrafo anterior confíen en nosotros es una muy buena noticia. Primero porque nos da un volumen de ventas muy grande, especialmente en los casos de Estados Unidos y China, que son mercados gigantescos (especialmente el chino, claro). Y, en segunda instancia, porque los demás países de los que hemos hablado son muy solventes desde el punto de vista económico, algo que desde luego ofrece un extra de tranquilidad para nuestros intereses. Está claro que tenemos que conservar todos estos contactos y que seguir haciendo negocio con ellos repercutirá de manera positiva en nuestra economía.
Evidentemente, hay que cuidar de todos y cada uno de nuestros clientes. No podemos despreciar a los más pequeños por el mero hecho de serlo porque, aunque el dinero que obtengamos gracias a ellos sea menor, siempre va a ser importante para que nuestras marcas y nuestras empresas sean conocidas en su zona. Ni que decir tiene que esto es de vital importancia también para cuidar de nuestra popularidad, de nuestra imagen. Y, para ello, tenemos que cuidar de todos los eslabones de la cadena, no solo de la producción de nuestros bienes sino también de todo lo que tiene que ver con la logística y la entrega de los mismos.
Las empresas españolas, por el buen camino
Lo cierto es que las empresas de nuestro país están haciendo un buen trabajo en todo lo que respecta a la exportación de sus productos. Y esa es siempre una buena noticia porque, cuando el mercado que cubrimos es nacional e internacional, la posibilidad de obtener un mayor beneficio es siempre más grande. Y también el reconocimiento, porque cuando en un país que no sea el nuestro se reconozca que nuestros productos son de calidad, va a ser mucho más fácil que podamos emplear técnicas de marketing que funcionen porque tendremos argumentos para defender aquello que vendemos. Desde luego, esto es algo que siempre hace falta y que nos va a hacer mejores.
Además, hay datos que confirman que estamos en una buena posición y que tenemos muchas posibilidades de mantenerla. Uno de ellos es el que apunta esta noticia que os vamos a enlazar a continuación y que procede de la página web de El Correo. En ella, se dice que las empresas españolas superan a la media europea en expectativas de negocio y tecnología. Esto es de una gran utilidad y relevancia para conocer de primera mano la posición que tienen nuestras empresas en relación a los países de nuestro alrededor. Y esa posición, como veis, es mucho mejor de la que quizá nos podríamos haber imaginado en un principio.
Es verdad que, para mantener esto, debemos tener muy claro que el trabajo a realizar debe ser continuo. Debe haber una constancia por parte de las empresas españolas a la hora de mantener a todos esos clientes de los que hemos ido hablando a lo largo del artículo y una de las cosas que se deben tener en consideración para hacerlo está directamente relacionada con ser capaces de trabajar con seriedad en los transportes y en las entregas. Vivimos en una sociedad que valora más que nunca todo lo que tiene que ver con el tiempo y ser capaces de entregar una determinada mercancía en tiempo y forma es la mejor manera de mantener intactos los lazos que nos unen a los demás.
Estamos seguros de que el futuro depara buenas noticias para un país como el nuestro en los términos de los que hemos venido hablando. Las empresas españolas son muy serias y cada vez cumplen de una manera mucho más seria con los compromisos que han adquirido tanto dentro como fuera de España. Eso se valora y nos ha posicionado como un mercado en el que es posible confiar y en el que se puede invertir. Y la posición que ha ocupado el transporte de mercancías ha sido clave.
Un transporte de mercancías que va a seguir siendo clave de cara a los próximos años, que a nadie le quepa la menor duda al respecto. Además, su importancia está cada vez más extendida y es más argumentada por parte de los expertos en el ámbito empresarial. Así que es evidente que confiar en esto va a seguir siendo de enorme utilidad y va a seguir proporcionando esa seguridad y estabilidad que son necesarias en cualquier sector que se precie.